




La Prensa, La Paz, 10 de Agosto, 2010: El comité de huelga de Potosí resolvió ayer dar una señal de su disposición a dialogar con el Gobierno al aceptar enviar una delegación a Sucre para exponer el derecho de su departamento sobre el municipio de Coroma, donde el Gobierno planifica construir una fábrica de cemento.
El presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Celestino Condori, informó anoche que la misión técnica no irá a dialogar, sino a presentar los argumentos que demuestran que el cerro Pahua, de Coroma, está en jurisdicción potosina. Ese cerro posee 20 millones de toneladas de materia prima para la elaboración del cemento.
"Es una señal que tiene el objetivo de sensibilizar al Gobierno de que no estamos cerrados al diálogo, pero no levantaremos las medidas de presión".
Anoche, alrededor de las 21.30, el ministro de la Presidencia, Óscar Coca, envió un fax a Potosí: "Por la presente me dirijo a ustedes a fin de reiterarles la disponibilidad de establecer el diálogo sobre el tema del diferendo limítrofe entre Potosí y Oruro. El encuentro de autoridades del Gobierno Nacional con representantes de las comunidades en conflicto se llevará a cabo en la ciudad de Sucre este martes 10 de agosto a horas 16:00 en la Gobernación".
En la nota, Coca transmite la disponibilidad de que un equipo de ministros se traslade a Potosí para tratar los temas regionales. "Nuestra presencia se hará efectiva simultáneamente a la reunión de la ciudad de Sucre una vez que se suspendan las medidas de presión".
Por la mañana, Coca ofreció a los potosinos que el presidente Evo Morales los recibiría en el Palacio, pero Condori respondió que "no podemos aceptar tan simplemente suspender todas nuestras medidas, pero analizaremos la propuesta (hoy) por la mañana."
Los cívicos rechazaron la oferta e hicieron una contrapropuesta: el tema limítrofe no se negocia, sino que se expone en Sucre sin la presencia de representantes de Oruro, y una comisión de ministros debe trasladarse a Potosí a atender la agenda regional (la construcción de un aeropuerto internacional, rehabilitación y ampliación de la planta de Karachipamapa, la instalación de una fábrica de cemento y la preservación del Cerro Rico).
Los potosinos anunciaron la radicalización de las medidas de presión. El cívico Nelson Arciénega informó ayer que más de 140 piquetes en Potosí y en otros distritos reúnen ya a más de 1.700 personas en huelga de hambre y dieron plazo hasta las 21.00 de ayer al Gobierno para que se pronuncie sobre su propuesta.
Arciénega informó que dentro del departamento de Potosí hay grupos de ayunadores en Betanzos, Totora D, Tarapaya, El Molino y que se espera un pronunciamiento cívico de Uncía, que se pliega a la movilización.
Además, hay otro piquete en La Paz, donde los diputados Eduardo Maldonado y David Cortés se mantienen en ayuno voluntario después de que Juan Carlos Cejas y Hugo García fueran dados de baja por razones de salud, mientras se espera que hoy se instalen otros en la sede del Gobierno y probablemente en El Alto.
También los residentes potosinos formaron otros dos grupos en Sucre y Cochabamba con 12 personas.
El ministro Romero confirmó que el Ejecutivo aguarda una respuesta positiva de una nueva reunión del Concejo Consultivo de Potosí prevista para las 09.00 de hoy.
El domingo, Romero sostuvo que la huelga de hambre es una medida defensiva y exteriorizó sus dudas en torno a que se prolongue, por lo que se le consultó si el Gobierno está ejecutando una táctica dilatoria, pero dijo que "no podemos pensar en estrategias políticas cuando hay gente en los hospitales, gente sin alimentos. Es angustiante, es terrible".
Añadió que el Gobierno sólo pide que se atienda temas razonables, como el acceso a alimentos, el reinicio de labores escolares y atención médica a los enfermos en los centros de salud.
Ayer, la jornada estuvo marcada por la protesta de amas de casa a causa del desabatecimiento. Cansadas de casi dos semanas de bloqueos, paro y escasez de alimentos, las mujeres potosinas salieron a las calles a protestar con cacerolas vacías contra el Gobierno porque no quieren negociar con sus líderes cívicos y sindicales.
En tanto, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) exhortó ayer, a través de un comunicado, al Gobierno y a los pobladores de Potosí a abrir el diálogo para resolver el conflicto que ocasiona pérdidas económicas al departamento y al país.
El documento señala que "la CEPB hace una convocatoria al Gobierno y también a los dirigentes del pueblo potosino para que allanen los obstáculos que impiden arrancar cuanto antes con el diálogo, única forma de detener el conflicto".
Hubo marcha en La Paz
Alrededor de tres centenares de residentes potosinos en La Paz marcharon anoche entre la plaza del Estudiante y la calle Potosí en procura de llegar a la plaza Murillo, pero la Policía cerró los accesos al centro del poder político.
Gonzalo Barrientos, dirigente de la Federación Cívica de Potosí, anunció en un improvisado mitin que hoy se abrirá un piquete de huelga de hambre en La Paz, y por razones de seguridad, no dijo cuántas personas lo formarán ni el sitio en el que se instalará. Cabe la posibilidad de abrir otro grupo en El Alto.
Farfán pide evacuar a turistas enfermos
El viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, exhortó ayer a los líderes del movimiento potosino a que permitan la evacuación de los turistas retenidos en Potosí a causa de que algunos de ellos requieren atención médica urgente, aunque el pedido fue rechazado por el Comité Cívico Potosinista (Comcipo).
El Gobierno de Francia alquiló un helicóptero para intentar ayudar a cuatro turistas, tres franceses y un español, quienes enfrentan problemas de salud, sobre todo una mujer de la tercera edad que sufre problemas cardiacos y que requiere recibir medicación especial, que no puede conseguir en la Villa Imperial.
Francia declaró a Bolivia como una región peligrosa para el turismo y recomendó a sus connacionales abstenerse de visitar Bolivia por esta razón.
El dirigente de la Federación de Cívicos de Potosí, residentes en La Paz, Gonzalo Barrientos, admitió que la provisión de medicinas de esta turista se agotó por lo que su situación es delicada.
Hay tres turistas más, uno que sufre mal de altura, otro con una afección respiratoria y otro de nacionalidad española, a todos ellos se los quiso sacar de la ciudad de Potosí en helicóptero que hizo ayer un sobrevuelo, pero no pudo aterrizar enel aeropuerto porque está tomado por la población y se optó por evitar problemas.
Barrientos exhortó y pidió ayer a sus paisanos que permitan aterrizar al helicóptero y se retire a los turistas evitando así afectar o dañar su salud.
En la tarde de ayer, el viceministro de Gobierno, Marcos Farfán, confirmó que se había solicitado a los potosinos autorizar la evacuación de los enfermos y de turistas franceses que se encuentran varados por los bloqueos.
Sobre el tema, el presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Celestino Condori, señaló que el Gobierno lo que hace es "amedrentar a la población con sobrevuelos de avionetas y helicópteros al mejor estilo de Gonzalo Sánchez de Lozada en El Alto. Eso no corresponde, pretenden generar tensión en Potosí".
Opiniones
"El Gobierno no trata de forma democrática los conflictos. Por eso, el problema de Potosí llegó a un punto muerto, porque como en otros que enfrentó el Gobierno, en vez de actuar y usar el poder para abrir escenarios de negociación, opta por no aceptar los conflictos como parte inherente de la democracia y los toma como un desafío a su autoridad.
Además este conflicto ocurre en campo oficialista y pone en aprietos al Gobierno porque si el mismo hubiera ocurrido en el oriente, habría usado la fuerza, pero cuando apela a ello causa un desastre, como sucedió en Caranavi. Existen muchas formas de conducir un conflicto, variantes que además permiten proteger al Gobierno de presiones insensatas.
El Ejecutivo debe aceptar la legitimidad del conflicto y abrir de inmediato un escenario de negociación, pero no lo hace a tiempo y más bien rompe vínculos, cuando existen maneras de mantener contacto, como el envio de emisarios o apelar a negociadores.
En contraparte, las demandas al Gobierno también deben ser sensatas para que puedan ser satisfechas, porque con condiciones inaceptables, no hay salida al conflicto, como ocurre con Potosí, que llegó a un punto muerto, donde no se negocia, no se dialoga, los vínculos están suspendidos y tienden a complicarse, crecer y radicalizarse.
Potosí es un conflicto que el Gobierno dejó que llegara a ese punto porque, como en otras ocasiones, prefirió soslayar las primeras señales o las lee muy mal y deja que estallen, y cree que está siendo cuestionado porque no tiene experiencia en manejo democrático de conflictos.
Como no puede usar la fuerza, entonces el problema sigue su propia dinámica y es incontrolable tanto de parte del Gobierno como de parte de quienes cumplen las medidas de protesta, pero quien tiene la obligación de reaccionar a tiempo es el Ejecutivo, previendo los problemas que se presentarán en el horizonte; no lo hizo antes, no lo hará ahora y un conflicto que sólo atingía a un grupo de dirigentes termina involucrando a todo un departamento y poniendo en jaque a todo el país".
Jorge Lazarte, / Analista Político.
"Pareciera que el Gobierno no tiene una estrategia para manejar conflictos, pero la tiene. El problema es que los resultados de la misma no son exitosos o positivos ni por el desgaste del Gobierno ni para los sectores sociales que le exigen algo.
Anteriores problemas ocurridos en Caranavi y la marcha de la CIDOB muestran esa estrategia. Primero los acusan de ser instrumentales a alguien desde USAID, hasta organizaciones no gubernamentales. En una segunda fase, la estrategia pasa por la acusación de que la protesta es instigada por alguien, en el caso de Potosí, señalaron que fue René Joaquino quien estaba detrás de las movilizaciones.
En otra fase, el Gobierno señala que son "dirigentes radicales" quienes instigan a los sectores sociales a realizar marchas y otras medidas de presión.
Paralelamente, trata de cooptar dirigentes de mandos medios para que dividan al sector que protesta. Eso pasó el fin de semana en Potosí, cuando en provincias de ese departamento surgieron expresiones en contra del Comité Cívico Potosinista.
Como en toda crisis, hay extremos o momentos en los que hay intereses personales y fragmentación, pero si el Ejecutivo desechara esa actitud, evitaría que quienes están en su contra se fortalezcan porque se sienten agredidos y se cohesionan.
Pero el oficialismo también cree que llevar a la propia población a la asfixia por falta de alimentos, no atender el problema, para que las bases y población se vuelquen contra sus dirigentes, lo que no está ocurriendo en estos momentos en Potosí.
El presidente Evo Morales no toma en cuenta la dilación o indolencia hacia quienes sufren un bloqueo o escasez de alimentos, va en contra de su eslogan de mandar obedeciendo, y eso se expresaría en atender en plazos razonables y mostrar buena voluntad.
La dilación que mostró para responder a los cívicos potosinos obedece a la estrategia ya citada y contradice los orígenes sociales del Movimiento Al Socialismo, que emerge de toda una base de indígenas, originarios y sectores sociales.
Ximena Costa / Analista Política.
Fuente: La Prensa
Fecha: 10-Ago-2010