




Cochabamba - Bolivia Opinión, 10-Jul-2010
El Gobierno aseguró el viernes que mantendrá su política de solucionar los problemas y las demandas por la vía del diálogo y enmarcado en la Constitución Política del Estado, según dijo el portavoz de la Presidencia, Iván Canelas.
Anotó que por ello subrayó que espera que la dirigencia de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente de Bolivia (CIDOB) asuma la misma actitud como la mejor vía de lograr la aceptación a las reivindicaciones que sean constitucionales.
Pese a que la CIDOB declaró un cuarto intermedio el domingo en la marcha que iniciaron rumbo a La Paz con fin de exigir sus reivindicaciones, sus dirigentes reiteraron que el sábado están dispuestos a reanudar la movilización.
"El gobierno busca la solución de los problemas vía diálogo", sostuvo Canelas, al informar que esa organización, que aglutina a parte de las comunidades originarias de las tierras bajas del país, todavía evalúa los resultados de las reuniones de los últimos días.
"Cualquier marcha o medida de presión preocupa al Gobierno y, fundamentalmente, al Presidente (Evo Morales). Esperamos que esa marcha se suspenda lo más rápidamente posible", acotó.
Las demandas del CIDOB están vinculadas, esencialmente al saneamiento de tierras, proyectos productivos, autonomía indígena, el aumento del número de curules para los grupos étnicos minoritarios en la Asamblea Legislativa Plurinacional y espacios de poder en el Ejecutivo.
Agregó que el Gobierno es optimista para que la dirigencia de la CIDOB suspenda la movilización, una vez que los avances logrados los últimos días son sustanciales para la solución de sus demandas.
No obstante, ratificó que "el Gobierno ha sido muy claro (y) no va enviar ninguna comisión al lugar de la marcha y tampoco puede atender exigencias que vayan en contra de la Constitución".
El Ministro de Autonomías, Carlos Romero, delegado para resolver ese conflicto, dijo el jueves que el Gobierno "seguirá esperando pacientemente que la dirigencia de la CIDOB reflexione y venga a sentarse en una mesa de trabajo, nos miremos sinceramente a la cara, pongamos las cartas sobre la mesa y veamos uno por uno los puntos que absolutamente son resolubles.