




Representantes de sectores sociales de Bolivia subrayaron su defensa del proceso de cambios que desarrolla el gobierno del presidente Evo Morales, y rechazaron la injerencia de foráneas Organizaciones No Gubernamentales en agrupaciones nacionales.
Roberto Coraite, secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, explicó que esa central se declaró en estado de emergencia ante la marcha organizada a inicios de semana por dirigentes indígenas.
Afirmó Coraite que la medida de presión asumida por la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano busca la división entre los pueblos originarios con intereses mezquinos y clara intromisión extranjera.
El líder sindical aseguró que esa marcha afecta negativamente a todos los pueblos indígenas de Bolivia y no garantiza la equidad en la distribución de los recursos, en referencia a la demanda de ocupar todas las tierras ociosas.
También el gobierno de Bolivia insistirá en entablar diálogo con representantes de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano que participan en una marcha en demanda de plenas autonomías en la región de Santa Cruz.
Oscar Coca, ministro de la presidencia, encabeza una comitiva que escuchará las peticiones y declaró que todo será atendido en la medida que se corresponda con la Carta Magna y las leyes vigentes.
El titular explicó a la prensa que algunas exigencias son de trámite inmediato y algunos temas podrán ser atendidos, pero otros son inconstitucionales, como el reclamo de más tierras fiscales o nuevos escaños en el legislativo.
Fecha: 2-Jul-2010
http://www.radiohc.cu/espanol/a_noticiasdelmundo/2010/jul/1/b1bolivia.htm