




Durante el acto de inauguración de una planta termoeléctrica en la localidad cochabambina de Entre Ríos, el jefe de Estado pidió que se le entienda que su gestión permanentemente estuvo plagada de agresiones de carácter político, ideológico y cultural programático desde los restos del neoliberalismo que, en su criterio, todavía sobran. "Desde algunas regiones y algunos sectores de la derecha vende patria, la derecha enemiga de los bolivianos, los neoliberales que lo único que hacían era privatizar y privatizar".
Dijo que en vez de ganar tiempo atendiendo demandas y escuchando al pueblo, su gobierno tuvo doble responsabilidad porque además tenían que defenderse frente a una serie de conspiraciones.
"Ese resto todavía quiere perjudicar", afirmó y dijo que aún entre los años 2007 y 2008 su gestión enfrentó una arremetida a veces de carácter democrático, a veces de carácter antidemocrático.
Recordó que en agosto de 2008 "intentaron sacarnos del Palacio de Gobierno" mediante un referéndum revocatorio, mientras que los ex prefectos de La Paz, José Luis Paredes, y de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, fueron revocados.
"Y cuando fracasaron con su referéndum revocatorio, intentaron un golpe de Estado, no golpe de Estado de los militares ni de los policías, sino de la derecha vende patria", insistió y responsabilizó a los anteriores Gobiernos de haber dejado un estado mendigo que inclusive se prestaba plata del aporte de los trabajadores para pagar el "supuesto bonosol".
El año 2008 fue para el Presidente un año de decisiones políticas donde los movimientos sociales se organizaron en la llamada Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) que participó en una gran marcha nacional que en su criterio "nunca más se repetirá, una marcha de millones" que llegó a la ciudad de La Paz para obligar al Congreso a que cumpla con la aprobación de la ley transitoria electoral para garantizar nuevas elecciones.
Fuente: Los Tiempos
Fecha: 23-Jul-2010