




La sequía destruye más de 20 mil hectáreas de cultivos en la zona Este del departamento de Santa Cruz. A la fecha se han perdido cerca de 20 mil hectáreas de girasol y se estima que existen otras 20 mil hectáreas más en peligro.
Mientras los productores esperan las lluvias, la sequía está frenando la siembra de invierno, sobre todo en los municipios de Pailón, San Julián y Cuatro Cañadas.
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Demetrio Pérez, informó que de las 190 mil hectáreas de girasol sembradas para la época de invierno (que proyectaba sembrar 200 mil hectáreas), se perdieron un 20 mil, afectando a aproximadamente a 3.000 productores de la zona, entre pequeños, medianos y grandes.
Entre los cultivos afectados por la sequía, también está el del trigo, que según Rolando Zabala, gerente general de Anapo, de las 115 mil hectáreas sembradas (que proyectaba 120 mil para la campaña de invierno), se tienen perdidas unas cinco mil y aproximadamente el 25% estaría severamente afectado, es decir unas 29 mil hectáreas.
Los productores aseguran que en la zona Este no se han registrado precipitaciones desde hace dos meses y de no producirse las lluvias, el número de hectáreas perdidas puede incrementarse considerablemente, además repercutirá directamente en el desarrollo de la altura de la planta y en el bajo rendimiento.
El Presidente de Anapo estima que el rendimiento del trigo alcance una tonelada por hectárea, mientras que en el caso del girasol, de continuar la sequía, el rendimiento puede ser menor a una tonelada, siendo que ambos cultivos tienen un rendimiento promedio de dos toneladas por hectárea.
En el caso de la soya de invierno el panorama es diferente, puesto que el Norte es una zona húmeda, sin embargo los productores comentan que no les caería mal una lluvia para ayudar al desarrollo de la planta.
Según los datos, de las 300 mil hectáreas de soya proyectadas, se tiene un avance del 20%. Los productores esperan que los fenómenos naturales no afecten a este cultivo para evitar las millonarias pérdidas de la campaña de verano 2009 2010, que alcanzaron los 90 millones de dólares.
El director del Servicio Nacional de Riego (Senari), Omar Fernández, por su parte adelantó que se advirtió una baja en los caudales de agua tanto de cuencas, ríos como de tomas de agua, a nivel nacional, debido a los efectos del cambio climático.
Consecuencia de la falta de lluvias, dijo, en las zonas de los valles, los sistemas de riego más grandes de la zona, que se encuentran en la Angostura, tienen menos del 80 por ciento de agua, con relación al 2009.
Fernández afirmó que los registros son similares en el Altiplano, pero además, la mayor parte de las represas han sufrido un decremento del preciado líquido.
Habrá escasez de agua este año, y esto se va a hacer sentir desde fines de agosto, por lo cual los gobiernos departamentales, municipales y el mismo Gobierno nacional tienen que hacer un esfuerzo y tomar acciones, manifestó.
En 2009, las sequías que se registraron desde octubre afectaron a más de 30 mil familias en unos 80 municipios del país, especialmente en el Altiplano y el Chaco, donde se perdieron cultivos y ganado.
Fecha: 23-Jun-2010
http://www.eldiario.net/noticias/2010/2010_06/nt100623/5_03nal.php