La Prensa, La Paz, 24 Julio, 2010: Los países del hemisferio pusieron ayer en marcha una acción diplomática inmediata para mediar en el conflicto desatado entre Venezuela y Colombia 24 horas después de la decisión del Gobierno de Hugo Chávez de romper relaciones con Bogotá.
El operativo para evitar que la sangre llegue al río estará encabezado por dos personalidades clave: el presidente de Brasil, Inácio Lula da Silva, y el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el ex mandatario argentino Néstor Kirchner.
Ambos se reunirán, por separado y en días distintos, con los gobernantes Hugo Chávez y Álvaro Uribe, protagonistas centrales del mayor terremoto político ocurrido en la región en los últimos años.
Kirchner viajará el 5 de agosto a Venezuela y luego a Colombia, buscando ayudar a resolver la fuerte disputa entre los dos países.
El argentino se reunirá en Caracas con Chávez, y al día siguiente lo hará con el actual gobernante colombiano, Álvaro Uribe, y el presidente electo de este país, Juan Manuel Santos, informó la agencia estatal de noticias de Argentina, Télam.
Venezuela rompió el jueves sus relaciones diplomáticas con Colombia después de que su vecino lo acusara ante la Organización de Estados Americanos (OEA) de refugiar a guerrilleros de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN). El Gobierno de Chávez pidió una reunión urgente y extraordinaria de cancilleres de Unasur, pero aún no ha sido convocada.
Tras el anuncio por parte de Chávez de la ruptura de relaciones diplomáticas, Kirchner dialogó con el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, y con el presidente Lula da Silva, con quienes acordó "hacer todos los esfuerzos posibles para superar la crisis".
Kirchner "mantuvo en las últimas horas permanentes comunicaciones telefónicas" con Correa y Lula, y otros mandatarios de la región, para coordinar las acciones que permitan dar solución al conflicto.
En tanto, Lula da Silva viajará el 6 de agosto a Caracas, donde se reunirá con su par Hugo Chávez para discutir sobre la ruptura de relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia, informó la presidencia brasileña.
Luego de que Chávez rompiera relaciones con Colombia, Lula se comunicó con él y "acordaron continuar la discusión sobre el tema en ocasión de la visita del presidente Lula a Venezuela, el 6 de agosto", señaló la Cancillería brasileña.
En el mismo sentido que se pronunciaron la OEA y su secretario general, José Miguel Insulza, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y varios gobiernos latinoamericanos, los Ejecutivos de España, Francia y Rusia enviaron mensajes a Colombia y Venezuela para instarles al diálogo.
Las conferencias episcopales de Colombia y Venezuela expresaron ayer su confianza en que puedan contribuir a mejorar los nexos entre los dos países, tras la decisión del mandatario venezolano, Hugo Chávez, de romper las relaciones diplomáticas.
Mientras tanto, las Fuerzas Armadas de Venezuela se mantenían en "apresto operacional" para cumplir órdenes del presidente Hugo Chávez, después de que rompiera relaciones con Colombia y alertara a las tropas de una posible agresión, aunque la situación fronteriza aún era de normalidad.
"La Fuerza Armada Bolivariana mantiene su apresto operacional y está dispuesta a obedecer las tareas que sean impuestas por el Comandante en Jefe y Presidente de la República", declaró en televisión el ministro de Defensa, general Carlos Mata.
Colombia pide que se atienda denuncia sobre presencia de las FARC
El Gobierno de Colombia advirtió ayer de que todavía no se ha dado respuesta al "tema de fondo" en la crisis con Venezuela, que son las denuncias sobre la presencia de guerrilleros de las FARC y el ELN en territorio venezolano, y recordó que todas las mediaciones y diálogos con Caracas al respecto han sido hasta ahora "infructuosos".
"Colombia considera que no se ha dado respuesta al tema de fondo", señaló en una breve comparecencia el canciller colombiano, Jaime Bermúdez, quien pidió un "mecanismo concreto" que ayude a restablecer las relaciones con Venezuela y no "un simple diálogo".
"Que quede muy claro: lo que se requiere es un instrumento o un mecanismo específico para que se resuelva el tema de fondo y haya cooperación eficaz en la lucha contra el terrorismo, para desmantelar estos grupos del todo", dijo el canciller Bermúdez en una declaración leída a la prensa.
Ése fue el primer pronunciamiento del Gobierno colombiano tras la decisión del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de romper las relaciones diplomáticas con Colombia.
El Gobierno colombiano presentó ante la OEA fotografías, videos y mapas con coordenadas satelitales sobre la presencia de grupos irregulares y campamentos de guerrilleros ubicados en territorio venezolano, por lo que demandó una acción internacional. Fuente: La Prensa
Fecha: 24-Jul-2010