




Oruro - Bolivia - La Patria, 29-Jun-2010
El ministro panameño de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, confirmó que las Farc usan parte de la zona fronteriza para descansar y comprar víveres, y que algunos miembros de la Policía de fronteras le confirmaron que en el pasado tenían la orden de no confrontar a los rebeldes.
En una entrevista con la emisora colombiana RCN, el funcionario indicó que visitó la semana pasada una zona fronteriza con Colombia para acompañar a dos oficiales del servicio nacional de frontera de su país que perdieron sus piernas al pisar minas antipersonales instaladas por las Farc en territorio panameño.
Los militares de la zona le "confirmaron que, en efecto, en la administración anterior en dos ocasiones ellos se toparon con las patrullas de la guerrilla de las Farc y el Gobierno panameño no autorizó el avance" de los guardias fronterizos, sino que les dijo dejaran pasar a los guerrilleros o que no hicieran nada, afirmó.
El ministro subrayó que "esa orden se dio hace algunos años", pero agregó que no tiene "evidencias concretas" de ese hecho.
"Hemos cambiado de política y tenemos una política de patrullaje conjunto. En el mes de enero (...) hubo enfrentamientos donde tres miembros de las Farc fueron muertos por parte de los grupos del servicio nacional de frontera", apuntó.
Asimismo, indicó que es una frontera montañosa, boscosa y selvática muy difícil de controlar "aunque uno tuviera todos los recursos para hacerlo".
Supuestos diálogos
El diario La Prensa informó ayer que los Gobiernos de Mireya Moscoso y Martín Torrijos supuestamente mantuvieron diálogos con las Farc para evitar enfrentamientos con esa guerrilla en la zona fronteriza y mantener una posición "neutral".
Sin embargo, el ex presidente Torrijos (2004-2009) negó "terminantemente" que él o su Gobierno hayan tenido cualquier colaboración o acuerdo con las Farc.
Solidaridad
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, señaló que siempre ha recibido "toda la solidaridad" de los presidentes panameños contra las Farc, en relación a las acusaciones de la prensa de ese país, que señaló que en los Gobiernos de Mireya Moscoso y Martín Torrijos hubo acuerdos con la guerrilla para evitar confrontaciones.