




El vicepresidente Álvaro García Linera desmintió al canciller chileno, Alfredo Moreno, quien afirmó que el mandatario Enrique Piñera le comunicó que su gobierno no tratará el tema de la demanda boliviana de salida soberana al mar.
Según el diario El Mercurio de Chile, el presidente Sebastián Piñera envió un mensaje a Evo Morales, a través de García Linera, en el cual expresa su negativa a dialogar sobre la demanda de acceso soberano al mar.
"En verdad fue una reunión básicamente protocolar con el Presidente (Piñera), un almuerzo, en realidad el único encargo directo que recibí del Presidente para llevarlo al presidente Evo (Morales) fue la invitación a participar del Bicentenario en Chile", aseguró este viernes García Linera.
El jueves se conoció que el canciller chileno, Alfredo Moreno, brindó un informe a la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Chile, instancia legislativa que analizó la relación con Bolivia.
"Sebastián Piñera, presidente de Chile, fue claro con el vicepresidente Álvaro García Linera: su gobierno no está dispuesto a negociar la soberanía marítima", declaró Moreno en la sesión de comisión.
Sin embargo, el Vicepresidente boliviano desmintió ayer esa versión y rechazó que en la reunión que entabló con Piñera, la semana pasada en Santiago, se haya evaluado el tema marítimo. Contó que el Mandatario chileno sólo envió una invitación a Evo Morales para que asista a los actos festivos del Bicentenario de la Revolución en ese país.
En ese contexto, García Linera indicó que el tema marítimo es el eje central de la agenda de los 13 puntos con Chile. "Ustedes saben que el Gobierno en cualquier reunión, en cualquier acto, en cualquier escenario internacional, siempre ha reafirmado y va a reafirmar la demanda a una salida soberana al océano Pacífico, ésa es la piedra fundamental de nuestra actividad diplomática", subrayó.
El problema marítimo que tiene Bolivia con Chile fue incluido en la agenda de los 13 puntos, elaborada el 2006, en un acuerdo entre el mandatario Evo Morales y la ex dignataria chilena, Michelle Bachelet, para empezar el diálogo bilateral.
En el inicio de la gestión de Bachelet, el ex canciller de Chile, Alejandro Foxley, mostró apertura para abordar el tema, pero meses después la ex gobernante descartó cualquier posibilidad de otorgar un territorio soberano de salida al mar a Bolivia.
Sobre la demanda boliviana, Piñera había expresado durante su campaña electoral su negativa a conversar con el gobierno de Evo Morales un posible acceso al mar con soberanía.
Al respecto, la pasada semana, el canciller de Bolivia, David Choquehuanca, señaló en una petición de informe oral en la Comisión de Política Internacional de la Cámara de Diputados que la demanda marítima es "el tema más importante de toda la política que se ha definido. Lo vamos a llevar de forma transparente, no queremos entrar en la especulación".
Sin embargo, ante las últimas declaraciones de las autoridades chilenas, el diputado opositor y miembro de esa comisión Franz Choque pidió la renuncia de Choquehuanca por "mentir" al país en sus declaraciones sobre la demanda marítima.
"Esperemos que esta vez, donde se trata de defender un derecho y una reivindicación nacional, los asambleístas oficialistas pongan sus dos tercios para destituir al canciller (David) Choquehuanca", sostuvo Choque, quien pidió una interpelación a la autoridad para la próxima semana.
Reunión bilateral
El 12 y 13 de julio, en La Paz, los vicecancilleres de Bolivia, Mónica Soriano, y de Chile, Fernando Schmidt, retomarán el diálogo de la agenda de los 13 puntos. En la cita se prevé evaluar el trabajo de las comisiones bilaterales que fueron asignadas para desarrollar cada uno de los puntos en discusión. Esta reunión diplomática se la realiza cada semestre. En la última que se efectuó participaron los ex vicecancilleres Hugo Fernández, de Bolivia, y Alberto van Kleveren, de Chile.
Pedido constitucionalizado
La demanda boliviana de salida al mar con soberanía va más allá de las políticas gubernamentales. Se encuentra incorporada en la Constitución Política del Estado (CPE) que entró en vigencia a principios de este año.
El inciso I del artículo 267 de la CPE determina que "El Estado boliviano declara su derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le dé acceso al océano Pacífico y su espacio marítimo".
El inciso II complementa: "La solución efectiva al diferendo marítimo a través de medios pacíficos y el ejercicio pleno de la soberanía sobre dicho territorio constituyen objetivos permanentes e irrenunciables del Estado boliviano".
La constitucionalización de la demanda marítima boliviana habría provocado un reclamo del Gobierno chileno, según versiones extraoficiales que circularon en Chile, las que de inmediato rechazó el canciller boliviano, David Choquehuanca. Incluso demandó a quienes denunciaron la presunta entrega de una queja formal que presenten una copia de ella para respaldar sus aseveraciones.
Roberto Finot Pabón
Fernández fue ineficiente en el tema
A un vicecanciller le corresponde desempeñar un papel clave y el señor Hugo Fernández (vicecanciller 2007-2009) fue totalmente ineficiente e incompetente en el manejo del tema de relación diplomática.
El señor Hugo Fernández excluyó el tema de la soberanía. La agenda de los 13 puntos se aprobó en julio del 2006 y en agosto del 2007 el ex vicecanciller dijo que el tema de soberanía no era un tema para su diálogo, y que había prioridades en el diálogo con Chile y que el tema de la soberanía no estaba dentro de esas prioridades.
Luego afirmó, textualmente: "El tema de la soberanía lo veremos después" y eso cayó muy bien a la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien dijo que Bolivia siempre tendrá las facilidades para tocar el tema del mar, pero sin soberanía, lo dijo en agosto del 2007 y nadie le replicó nada a la ex mandataria.
El presidente Evo Morales fue muy claro y dijo: "Si Chile quiere gas, energía, comercio y diplomacia, tiene que haber mar para Bolivia". Esa fue una doctrina que dictó el Presidente a los funcionarios diplomáticos y así les corresponde actuar, pero un improvisado como el señor Fernández no sabía dónde estaba parado, no tenía la menor idea de nada. En cambio el canciller David Choquehuanca siempre fue muy prudente y cauto en sus palabras, al igual que el Presidente.
El Gobierno no tenía mayor experiencia en este tema y por eso dejó continuar la gestión del señor Fernández y se perdieron oportunidades.Fecha: 03-Jul-2010
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