




Además, la ex autoridad policial señaló que las "acciones policiales en esa región son casi imposibles".
"En todo este tiempo se ha tratado de tener presencia policial en todos los ayllus, pero en algunas regiones es imposible entrar y es por eso que ellos están basados en usos y costumbres a la cabeza de una autoridad", manifestó el ex jefe policial tras prestar declaraciones ante la fiscalía de La Paz sobre el caso del linchamiento de cuatro agentes el pasado mes de mayo.
El comandante general de la Policía, Óscar Nina, y los ex jefes departamentales de Oruro y Potosí declararon ayer ante la fiscalía para responder a la denuncia presentada en su contra y en contra del ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, por dos diputados opositores por los supuestos delitos de "incumplimiento de deberes" y "denegación de auxilio" en el caso de los cuatro policías torturados y asesinados en un ayllu de Uncía tras acusarlos de cometer delitos en esa zona.
A esta denuncia se sumó otra de los familiares de las cuatro víctimas, que el pasado 20 de julio interpusieron una demanda a las mismas autoridades por "incumplimiento de deberes, encubrimiento y homicidio culposo". Los familiares, en base a los resultados de las necropsias, sostienen que de haber actuado la Policía, por lo menos uno de los policías pudo haber sido rescatado con vida.
El comandante nacional de la Policía, Oscar Nina, al salir de la Fiscalía, en declaraciones a la prensa negó omisión en los hechos de Uncía y dijo que dejaba en manos de la justicia el caso.
"Como hombres de ley y de derecho, nos hemos hecho presentes a una citación del fiscal para aportar con toda la información referida al caso de Uncía para un esclarecimiento. Por lo tanto, esto queda en manos de la justicia para que ella determine si las acusaciones en contra mía son evidentes, porque nosotros no hemos incurrido en la omisión de los hechos", manifestó con relación a sus declaraciones el fiscal Prudencio Flores.
Además, el jefe policial recordó que hay en su contra una "acusación concreta" por "algunos delitos que podría haber cometido", por lo que dijo que tras su declaración esperará a la justicia para ver "si eso es evidente".
El ex comandante policial del departamento de Oruro, Mario Hinojosa, por su parte, no quiso dar información a la prensa sobre su declaración informativa y sólo expresó que cumplirá con el llamado de la ley.
Para hoy estaría prevista la comparecencia del ministro de Gobierno, aunque no se confirmó esta información.
El fiscal dijo que los tres jefes policiales y el titular de Gobierno han sido citados como imputados y anunció que en los próximos días citará a otras personas que participaron en la recuperación de los cuerpos de los efectivos y la negociación con los dirigentes de los ayllus. Es el caso del Defensor del Pueblo, el párroco de Llallagua y los directores de Diprove, repartición a la que pertenecían los policías linchados.
Fecha: 5-Ago-2010
Fuente: Los Tiempos