




La repentina crisis de interés de Chile (y no del gobierno de Sebastián Piñera) en consolidar la salida marítima sin soberanía no es un acto de altruismo y desprendimiento; señaló Choque, al considerar que no responde a un afán de justicia histórica sin precedentes, sino que forma parte de una estrategia del Estado chileno para saldar al menos otros dos temas estructurales de su política exterior, que involucran a Bolivia: gas, agua dulce y corredores bioceánicos hacia los mercados del Brasil.
"Lo que nadie dice, pero corre implícito en los acercamientos sucesivos de Gonzalo Sánchez de Lozada (Iquique 1997), Jorge Quiroga Ramírez (Patillos 2000) y Evo Morales en 2010, es que el eventual acceso a un puerto chileno, bajo régimen de libre tránsito, implicaría la aceptación tácita de la salida por Chile, entre otros cientos de productos, del gas boliviano, liquidando para siempre toda objeción que en el pasado hubiese obstruido el negocio de Pacific LNG, de llevar gas a California, vía Chile", dijo Choque.
Fecha: 7-Ago-2010
Fuente: El Diario